Fibra
El cuerpo necesita fibra para desechar los desperdicios, ya que absorbe líquido en cantidades mayores a su propio peso y esto ayuda a mantener la materia fecal suelta, previniendo el estreñimiento. La fibra soluble regula el nivel de azúcar en la sangre, ayuda al cuerpo a digerir mejor las grasas y reduce el nivel de colesterol.
Su función puede asemejarse a la escoba del colon debido a que son una fuente natural desintoxicante que barre los residuos de nuestro organismo.
El hábito de comer fibras puede prevenir problemas cardiovasculares y asegurar el bienestar digestivo, además de ayudar a controlar el peso, puesto que no tiene calorías y hacer sentirse satisfecho. Diversas organizaciones de salud y nutrición recomiendan un consumo de 25 a 35 grs de fibra diariamente.